Las 8 mejores heladerías argentinas y sus sabores estrella

Blue Bell fue seleccionada como una de las 8 mejores heladerías argentinas por: LA NACION – Revista Lugares

Fuera de la ciudad de Buenos Aires, los mejores exponentes del postre por excelencia de las vacaciones, un rito veraniego en el que coinciden turistas y locales de todo el país.

1. Dante Soppelsa

Mendoza

Flavio Soppelsa, el heredero a cargo de la heladería mendocina que se destaca por decorar sus cucuruchos.

 

Desde 1988 es sinónimo de gelato en Mendoza. Flavio, el hijo que se había criado en el negocio, tomó las riendas en 2004 y reinventó los helados: además de ricos –pensó–, tenían que ser bonitos. Empezó a decorar cada cucurucho con hilos de chocolate o de mermelada casera, bombones y frambuesas frescas. Y se animó a salir de los gustos clásicos. Así surgió el más popular: el de palta.

Otros exóticos que ofrecen son mango con cúrcuma, matcha lima, frambuesas con pétalos de rosa, espirulina, carbón activado con pomelo rosado, grilled banana & coconut, chai latte, chocolate amargo con oliva y arándanos con lavanda.

Lavalle 24, Mendoza.

2. Fili

Salta

El interior del edificio Art Déco donde funciona Fili desde hace más de 70 años.

 

Elabora el dulce de leche salteño más famoso con la receta de Ángel Fili, quien dio vida a esta heladería hace 71 años. La historia comenzó en su casa, a media cuadra del edificio Art Déco donde se encuentra hoy, en los tiempos en que hacía el reparto de leche. Con la que sobraba hacía helado que salía a vender con el carrito.

En el local atienden su hijo Vicente y su nieto, Ángel, únicos conocedores de la fórmula original que cuidan con recelo: cuando fabrican helado, tapan las cámaras de seguridad. Lo sabido es que usan sólo ingredientes naturales. Los últimos sabores son el Málaga –crema con vino moscato y pasas de uva al rhum-, y tiramisú.

Av. Sarmiento 299, Salta.

3. Italia

Mar del Plata

Súper sambayón con almendras, un clásico imbatible de la heladería marplatense.

 

Un hito marplatense, la heladería fundada por Giuseppe Tramontana en 1972 dio lugar a un clásico de los sabores argentinos, el tramontana. Con varias sucursales en la ciudad y hasta una en Palermo Soho (2018), se jacta de una fabricación 100% artesanal.

Por ejemplo, para hacer el súper sambayón, el gusto favorito, cuentan con empleados dedicados a cascar huevos las 24 horas. Pero la razón por la que muchos se acercan es para probar sus cannoli –bocado dulce siciliano– que en este caso consiste en una suerte de cubanito relleno con helado y bañado en chocolate y cubierto con almendras

Av. Colón 2237, Mar del Plata.

4. Touché de crème

Rosario

Crema gaucha o helado de yerba mate con hierbas, uno de los sabores originales de la heladería rosarina.

No es una heladería más del centro de Rosario. Entre sus especialidades figuran sabores como crema chai (canela, cardamomo y cascaritas de naranja), romero con limón, crema de hongos de pino, membrillo con nueces, café con nuez moscada, chocolate picante o ricota con nueces y miel. El pistacho es otro destacado.

Y aunque parezca nueva, viene despachando helados artesanales desde 1919. Hoy en manos de Manuel Krichman (nieto del fundador), sus claves son la oferta de helado recién fabricado (no trabajan con stock) y el uso de frutas e ingredientes naturales.

Zeballos 953, Rosario.

5. DelBent

Villa Allende, Córdoba

El helado de palta, uno de los recomendados de Del Bent.

 

Martín Oña y Roxana Seguí volvieron en 2013 a su Córdoba natal tras vivir 20 años en un pueblo cerca de Milán, donde tuvieron una heladería en la calle Del Bent. De allá trajeron la receta artesanal que hoy usan en la heladería de Villa Allende.

Sin agregados químicos, producen entre 80 y 150 kg de helado pensado para su consumo en el día. Los sabores varían según las frutas de estación y son conocidos por los “raros”: jengibre, miel y limón, melón y jamón crudo, o aceite de oliva, zanahoria y limón, higo, helado de palta, crema pastelera a la naranja, gazpacho y albahaca. Dentro de los más clásicos, son recomendados el de pistacho, frutilla al agua y chocolate dark.

Río de Janeiro 165, Villa Allende.

6. Humus de la montaña

El Bolsón

Los helados de la chacra agroecológica de El Bolsón se elaboran con frutas propias.

 

En 1982 nació esta chacra hoy gestionada por Wenceslao Adrion con criterios orgánicos. De vacas propias es la leche con la que se elaboran los deliciosos helados artesanales, cuya curaduría recae en Luise, hermana de Wenceslao e ingeniera en alimentos. Para ello usan frutas propias que combinan con creatividad.

Camino de Los Nogales, El Bolsón. T: (2944) 49-1218.

7. Heladeria Tau

San Salvador de Jujuy

Los sabores exóticos de la heladería Tau son un imán para los jujeños.

 

Al mando de Matteo Vaccino, ofrece sabores exóticos que son furor entre los jujeños, como flor de Jamaica, zanahoria, mango, higo con nueces y chocolate con locoto confitado, que varían según lo que encuentre en el mercado.

Belgrano 1127, San Salvador de Jujuy.

8. Blue Bell

San Miguel de Tucumán

Desde 1963, Blue Bell es sinónimo de helado artesanal en San Miguel de Tucumán. Ya tienen siete sucursales.

 

Su marca distintiva son los sabores regionales, todas cremas muy locales como la crema de Tafí (con trocitos de quesillo y miel de caña) o el cayote con nuez.. Y otras bien empalagosas: mantecol, crema rusa o dulce de leche merengado.

25 de mayo 26, San Miguel de Tucumán.